La Iglesia Luterana Costarricense, partiendo de una lectura del signo de los tiempos, ha venido trabajando la propuesta Agroecología Educativa, como una forma de responder a la soberanía alimentaria en el actual contexto de la crisis económica mundial.

Dando seguimiento al trabajo en pro del Medio Ambiente, el Programa de Agroecología Educativa de la Iglesia Luterana Costarricense trabaja en la promoción de formas prácticas en una producción agrícola que respete los ecosistemas de la naturaleza y vaya acorde con una práctica teológica, social y terapéutica.
La cruda situación de los/as parceleros/as de la región de Sarapiquí es la expresión local de una crisis de orden estructural propia del sector agrario a nivel nacional. En Costa Rica en los últimos 20 años se ha “apostado” por un modelo de desarrollo que excluye y/o posterga en la agenda nacional el apoyo al mediano y pequeño productor agrícola.